Reseña: El Futuro es Fintech

En El futuro es Fintech se analiza el pasado, presente y futuro del sector Fintech a nivel mundial de la mano de unos 100 autores que, por sus responsabilidades profesionales.

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Si hay un libro que presente y resuma en un único volumen qué es y qué representa el universo Fintech, es El Futuro es Fintech, coordinado por Susanne Chishti y Janos Barberis y publicado en castellano por Ediciones Deusto.

Te presentamos una breve reseña del libro, donde encontrarás respuestas a preguntas como ¿qué es una empresa Fintech?, ¿cómo funciona la Blockchain?, ¿qué es el Bitcoin y otras criptomonedas?, ¿cómo las empresas Fintech han desafiado al sector financiero?, entre otras.

En El futuro es Fintech se analiza el pasado, presente y futuro del sector Fintech a nivel mundial de la mano de unos 100 autores que, por sus responsabilidades profesionales, han sido protagonistas de la oleada de startups cuyos novedosos modelos de negocio y productos han cambiado el mundo de las finanzas como lo conocemos.

Estas empresas ofrecen al usuario un abanico de servicios financieros que, hasta la fecha, había pertenecido casi exclusivamente al ámbito de los bancos.

En El Futuro es Fintech se explican temas clave que han moldeado el sector, como la tecnología API, la biométrica del comportamiento, el Blockchain, las divisas digitales, la inclusión financiera, los hubs Fintech, los pagos móviles, los algoritmos predictivos y los asesores robóticos.

El paradigma Fintech

El futuro es FintechA continuación, presentamos algunas de las ideas principales que conforman El Futuro del Fintech.

  • La revolución Fintech está cambiando las finanzas para mejorarlas a nivel global. Estas empresas ofrecen al usuario un abanico de servicios financieros que antes habían pertenecido casi exclusivamente al ámbito de los bancos.
  • Aunque los principales bancos comerciales del mundo todavía dominan el paisaje de los servicios financieros, ofreciendo los servicios de depósito, pago y crédito que todos nosotros utilizamos, ya no son los únicos protagonistas.
  • El actual comprador online puede pagar con una tarjeta de crédito, pero puede también hacerlo a través de PayPal. La empresa que antaño podía haberse apoyado en su banco para conseguir crédito, ahora puede tomar dinero prestado de plataformas P2P (interpersonales) o de prestamistas especializados.
  • La clave está en el acceso y la comodidad. A medida que las financieras Fintech ganan la preferencia de los clientes, se acercan cada vez más al punto en el que una masa crítica de consumidores y clientes las vea como una alternativa viable —y a menudo preferible— a los servicios ofrecidos por los bancos tradicionales.
  • El desarrollo del sector Fintech tiene el potencial de erosionar el valor de marca de los bancos y quitarles cuota de mercado. Pero los bancos también tienen la oportunidad de adoptar la innovación Fintech y ofrecer nuevas soluciones a sus clientes.
  • El crédito y los depósitos están también experimentando algo parecido a una revolución, gracias, en parte, a la emergencia de las plataformas de préstamos P2P. El mercado P2P no sólo proporciona a las empresas una fuente de dinero en efectivo, sino que también ofrece a los inversores y a los ahorradores un lugar para depositar su dinero y obtener un mayor rendimiento en comparación con una cuenta bancaria convencional.
  • Las divisas digitales como el bitcoin ofrecen una potencial oportunidad y un medio de intercambiar valor.
  • Miles de empresas trabajan en hubs tecnológicos de todo el mundo sobre las maneras de hacer que actividades conocidas como el comercio de valores o las transferencias de dinero sean no sólo más cómodas, sino que también se adapten a la manera en que los consumidores utilizan sus smartphones, tabletas, PC y relojes inteligentes.

Entonces ¿cómo reaccionarán las instituciones financieras —y, en particular, los grandes bancos— ante esta oleada de innovación Fintech?

El futuro de la banca

El sector bancario es vulnerable a la disrupción, en parte, como resultado de la historia reciente. Hasta la llegada de la crisis financiera de 2008, los bancos disfrutaban de un grado de credibilidad pública que resultaba crucial para sus marcas. Aunque esta credibilidad no ha desaparecido del todo, está claro que se ha visto mermada.

En contraste, los líderes de la era digital son percibidos de manera positiva. Estudios llevados a cabo por el informe del Millennial Disruption Index hallaron que el 73 por ciento de los encuestados (desde adolescentes hasta la treintañeros) se sienten mucho más atraídos por un nuevo servicio financiero ofrecido por Google o Apple, que uno anunciado por su banco habitual.

En términos de banca comercial, gracias a las empresas Fintech, ahora el dinero puede depositarse en bancos totalmente digitales, colocarse en tarjetas de prepago, almacenarse en cuentas de PayPal, invertirse en bitcoins o en créditos P2P.

El crédito está disponible en los nuevos bancos y con los prestamistas alternativos (incluyendo el sistema P2P), y los clientes tienen cada vez más opciones de pago, incluyendo PayPal, tarjetas monedero electrónicas y sistemas basados en el teléfono.

Aunque muchas de estas opciones siguen utilizando la infraestructura bancaria, a mediano plazo podremos ver mecanismos de pago y de cambio de divisas superiores a los sistemas bancarios habituales.

Así, el riesgo mayor para los bancos habituales es que acaben siendo percibidos como elefantes que hacen poco más que proveer la infraestructura, mientras que las empresas fintech se llevarán el reconocimiento por ofrecer servicios innovadores y adaptados al consumidor.

Cuando esto ocurra, el valor de marca de los bancos sufrirá un duro golpe. Sin embargo, en el mercado empiezan a verse soluciones bancarias con tinte de soluciones fintech.

A diferencia de los grandes bancos, que a menudo están condicionados por sistemas de información y tecnología y modelos operativos heredados, los nuevos actores han diseñado sus servicios digitales desde la base para adaptarse a las necesidades de grupos específicos de clientes.

Los competidores Fintech pueden ser al mismo tiempo ágiles y estar totalmente centrados en los resultados positivos para los clientes.

Un escenario colaborativo

Los bancos más preparados para el futuro no sólo sobrevivirán a la disrupción digital, sino que prosperarán a medida que sus competidores Fintech adquieran impulso. Los principales bancos comerciales del mundo tienen enormes ventajas, entre las cuales están su base de clientes y la información que tienen de los mismos.

Así, en el futuro, una vez que alguien utilice un sistema de banca móvil, tendrá la posibilidad solicitar un crédito P2P vía Ratesetter, de hacer un pago internacional usando Transferwise, de cargar su monedero electrónico de Starbucks o de hacer un depósito en su fondo de inversión Alibaba.

Para alcanzar una realidad así, la colaboración deberá ser la norma. Las corporaciones no pueden igualar la velocidad en el mercado y la capacidad de innovación que los mejores diseñadores de fintech poseen. Así, más que tratar de volver a inventar la rueda desarrollando sus propias soluciones, los bancos tendrán que trabajar con innovadores para ofrecer nuevos servicios a sus clientes.

El banco del futuro podría ser un lugar no sólo para depositar dinero, por ejemplo, sino tus documentos médicos, tu testamento o los datos biométricos que se utilizan para poner en marcha tu coche. Con sus bases de datos de clientes, y su experiencia manejando información personal de forma segura, los bancos tienen están en una posición ideal para crear soluciones completas para el cliente que combinen los servicios financieros fintech con los propios en un abanico más amplio de productos y servicios digitales. Ésta podría ser la clave de su prosperidad futura.

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